Mineralización del agua: beneficios de cada mineral

Publicado por Francisco Gil en

Todos necesitamos beber agua, pero ¿sirve cualquier tipo de agua? No, dado que no todas las aguas son iguales ni ofrecen las mismas propiedades. Aunque, partimos de que el agua que bebemos si que debe ser apta para el consumo. El agua apta para el consumo se conforma de toda agua que en su estado original o después de ser tratada, puede emplearse para beber, cocinar, higiene y otros usos domésticos. Dentro del agua potable, encontramos diferentes clasificaciones en función de múltiples parámetros, algunos de ellos son:

  • En función del tipo de agua envasada que es y su procedencia.
  • En base a su salinidad.
  • Dependiendo de su pH.
  • De acuerdo con su dureza.
  • Conforme con su mineralización.

¿Qué es la mineralización?

La mineralización es el proceso por el cual el agua obtiene minerales y otras sustancias disueltas que aportan propiedades específicas y alteran el sabor. Los minerales vienen de forma natural en el agua, pero depende de la cantidad de minerales y del tipo de mineral que el agua sea más o menos beneficiosa para nuestra salud. Por esta razón, la composición mineral del agua se modifica, en algunos casos, para mejorar la calidad del agua.

Teniendo en cuenta la cantidad de minerales o residuo seco, el agua se clasifica en:

  • Mineralización muy débil: hasta 50 mg/l.
  • Mineralización débil: desde 50 mg/l hasta 500 mg/l.
  • Mineralización media: desde 500 mg/l hasta 1500 mg/l.
  • Mineralización fuerte: más de 1500 mg/l.

Además, también pueden clasificarse en función del mineral que se encuentre en mayor cantidad. Dependiendo de cada mineral estos son los tipos de agua que podemos encontrar y los principales beneficios de cada una.

  • Bicarbonatada: contiene más de 600 mg/l de bicarbonatos. Ayudan a reducir el riesgo de enfermedades cardiometabólicas.
  • Sulfatada: contiene más de 200 mg/l de sulfatos. Tienen efectos beneficiosos para el aparato digestivo.
  • Clorurada: tiene más de 200 mg/l de cloruro. De manera externa, tienen beneficios para la piel.
  • Cálcica: contiene más de 150 mg/l de calcio. Beber agua cálcica ayuda a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
  • Ferruginosa: contiene más de 1 mg/l de hierro. El agua con contenido hierro ayuda a personas con carencia de este mineral.
  • Carbónicas o con gas: contiene más de 250 mg/l de CO2. Estimulan el apetito y facilitan la digestión.
  • Sódica: tiene un contenido mayor a 200 mg/l de sodio. Es un agua buena para combatir la alteración renal, hipertensión o retención de líquidos.
  • Magnésica: su contenido supera los 50 mg/l de magnesio. Refuerza huesos y dientes.
  • Fluorada: contiene más de 1 mg/l de fluoruro. En pequeñas dosis, pueden prevenir la caries dental, pero es importante controlar su consumo.

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